martes, 6 de diciembre de 2011

BARCELONA degusta 2011



Barcelona degusta vuelve al panorama de ferias de Barcelona, tras su ausencia en el año 2010. Cambio de fechas y de organizadores, tal vez para no coincidir bianualmente con Alimentaria y aprovechar el empuje que supone la cercanía a la campaña de navidad, potenciando la filosofía de salón, orientado al consumidor final.

El hecho de reencontrarnos con viejos conocidos nos animó a visitar la presente edición de Barcelona degusta, después de este lapsus de un año.

La feria compartía fechas con dos salones más, Auto-Retro y un salón de Artesanía. No sabemos si este fue el motivo, pero en la presente edición los expositores se han visto reducidos de cerca de los 500 de la edición de 2009 a 161 en el presente año. ¿Crisis?, ¿mala organización?, sea como sea esto se ha traducido en un descenso de casi la mitad de público asistente.


Lo que en anteriores años era un festival de productos y de expositores de todos puntos de España y de países vecinos ha dado paso a un salón un tanto “raquítico” y falto del interés de tiempos pasados.
De la misma manera la oferta de talleres, conferencias, catas y presentaciones se ha visto sensiblemente mermada, en cuanto a número de actividades y ponentes, restando al salón uno de sus vertientes con más aliciente para gran número de visitantes.


Continúan por suerte la calidad y excelencia de muchos expositores, aportando al salón esos productos que hacen merecida la visita, desde trufa blanca a alcachofas del Prat, pasando por cervezas artesanas de gran calidad.


Algunas ponencias más que interesantes como la de Llorenç Petràs, si alguien sabe de setas en este país es él o la de Xesco Bueno, con su “Al límite de lo comestible”, de la cuál encontraréis más detalles en su blog “Gastromimix”.

Xesco bueno en plena charla
Llorenç Petràs y su despliegue de setas

Otro detalle curioso, las reservas para el Aula del gust se realizaban únicamente por teléfono, lo cuál generaba que algunas de las reservas no hiciesen acto de presencia quedando estas plazas vacías, ¿por que no dar a los asistentes al recinto la posibilidad de ocupar esos lugares?, cosas inexplicables.

Núria Bàgena, presentando la Cuina de la Riera

Como maestra de ceremonias, presentando las diversas demostraciones y ponencias en el Agora de gustNúria Bàgena, compañera, profesora de cocina y autora de interesantes libros de cocina vinculados con la historia.


La principal diferencia de esta feria con otras relacionadas con el sector de la alimentación es la posibilidad de comprar y degustar productos in-situ. Algunos contratiempos acaecidos en algún que otro stand, al querer comprar nos encontrábamos con una extraña respuesta: “no tenemos cambio”. Sin comentarios..

Hay expositores que son un clásico de los salones dedicados a la alimentación, Aneto y Damm ambos empeñados una vez más en hacerme beber sus productos. Los de Aneto desde mi punto de vista más bien podrían dedicarse a dar a probar platos elaborados con sus caldos, demostrando así su potencial en la cocina, pero la verdad a mi personalmente lo que menos me apetece en una feria de este tipo es beberme un vaso de caldo de pollo. Damm por su parte sigue insistiendo con la cerveza de Ferran, la inedit, de sus productos sólo me interesa una cerveza y no es esta precisamente.

Los precios de las degustaciones oscilaban entre uno y tres “eurillos”, precios más que populares. Había degustaciones de lo más interesantes, de la mano de restaurantes como Yashima, Indochine o Cibus, sin olvidar muchas de las ofrecidas por los expositores. En cambio encontramos degustaciones un tanto lamentables, como el caso de una mini-tartaleta con una minúscula porción de “algo” perdida entre sus 3,5 cm de diámetro; la verdad es que a mi me daría un poco de reparo cobrar un euro por semejante “tapita”. ¿Será verdad que los catalanes somos tacaños?.


El apartado de bebidas nos resultó muy interesante por el número de expositores de cervezas artesanas, un placer salir de las marcas clásicas. Los vinos fueron otro cantar. Salvo excepciones como la de Agrícola Falset, con su gama de vinos Ètim,  la oferta era bastante triste y prácticamente se reducía a un espacio común con la representación de diversas cavas. Freixenet, como podéis observar en la foto tampoco desplegó su tradicional poderío.



El perro verde de la feria para nosotros fue el de las islas Azores, al parecer allí no llega la crisis (véase el tamaño del “stand”), me pregunto si tendrá algo que ver la cumbre de aquellos tres jefes de estado en busca de las armas de destrucción masiva….


A destacar el campeonato Lluís Santapau al Mejor Maestro Chocolatero organizado por la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona, y que brindó la posibilidad de disfrutar del trabajo de estos especialistas en directo.


Mención también a ESHOB (Escola Superior d´Hostaleria de Barcelona), y en especial a sus alumnos, que proporcionaron el soporte a gran número de actividades y restaurantes participantes en la muestra. 

Una edición que no nos ha dejado muy buen sabor de boca y la verdad, esperamos que para la próxima ocasión los organizadores despierten un poco más y el salón se convierta en un referente del sector, tanto para promocionar como para adquirir productos de calidad que no se encuentran habitualmente al alcance del consumidor final.

Ágoras del gust y Aulas del gust tendrían de igual manera que convertirse en referentes del salón para el público al que se pretende llegar, acercando la alta gastronomía a la gente de a pie y dejar de lado intereses comerciales que en ocasiones empañan sus objetivos.


productos marroquís, el espacio chill-out del salón

 La fiebre de las "cup-cakes" también hizo acto de presencia